Calendario
Marzo 2010
L M X J V S D
« Ene    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  
Bitacoras.com
Sigueme en Twitter

Posts Tagged ‘Senderos de vida’

La belleza en el corazón

Lunes, Marzo 15th, 2010

Una mujer preguntó a un filósofo:

-¿Puede una mujer hacer feliz a un hombre?

-Puede intentarlo, dijo el filósofo, pero para ello debe tener una serie de cualidades.

-Dígame si las cualidades que yo creo son las que se necesitan y déme una puntuación a cada una de ellas.

-Veamos:

Belleza física 0

Simpatía 0

Hermosura 0

Belleza de corazón 1

- Pero doctor, la puntuación es 0001, tan baja que con ello y a pesar de esas buenas cualidades, una mujer no va a conseguir hacer feliz a un hombre, dijo la mujer. – Efectivamente, pero si damos la vuelta a las cualidades y empezamos por la Belleza en el Corazón, obtendremos 1 y si además es guapa, simpática y hermosa, obtendremos una puntuación de 1000; pero fíjese que la belleza, la simpatía y la hermosura no tienen ningún valor si van delante de la…

¡¡Belleza en el Corazón!!

Vivir

Domingo, Marzo 14th, 2010

Vivir, es vibrar cada instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación de Dios que nos rodea.

Vivir, es entender que cada minuto que transcurre ¡no volverá!

Vivir, es saber dar lo mejor de nosotros, es vibrar en la bondad y llevar a su máxima expresión nuestra capacidad de ser.

Vivir, es aprender más cada día, es gozar los momentos bellos y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.

Vivir, es amar intensamente a través de una caricia, es escuchar en silencio la palabra del ser amado, es perdonar una ofensa, es sentir la presencia del otro, es besar con amor a quien nos ama.

Vivir, es contemplar apaciblemente la alegría de un niño, escuchar al adolescente aceptando sus inquietudes sin protestar, acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.

Vivir, es comprender al amigo ante la adversidad y tener la capacidad de regocijarme ante sus triunfos y realización.

Vivir es sentir que nuestro existir no fue vano y en la medida en que nos atrevamos a dar lo mejor de nosotros en cada momento, logremos manifestar la grandeza de nuestra alma para amar.

Vivir es vibrar y sentir, es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar, es comprender que nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.

La Felicidad

Domingo, Marzo 14th, 2010

Existen personas que nunca pueden ser felices porque dejan que su felicidad dependa de mil y un detalles.  Personas que tienen en sus vidas el miedo al mañana ya incrustado!

La felicidad a veces nos pasa al lado y ni siquiera la vemos!  aprende a sentirla, a valorarla, a descubrirla!

Los problemas, las angustias, la incomprensión y el desespero son cuestiones pasajeras. Todo pasa!  mañana cuando vuelva a salir el sol verás más claro tu camino y la tormenta de ayer te parecerá tonta y sin sentido!

Sé feliz todos los días. Tienes miles de motivos para serlo cuenta todas tus bendiciones y te sorprenderás!  Disfruta a diario cada momento. Ríe, sí Ríe, mucho!  No permitas que la tristeza se pose en tu rostro!

La felicidad no es inalcanzable, está a tu lado todos los días sólo debes descubrirla y no dejarla escapar!

La felicidad se compone de tantas partes que siempre faltará alguna no hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices!

line54.gif picture by yopi_2008

Felices los pobres, felices los que lloran, felices los pacientes
Felices los hambrientos y sedientos, felices los compasivos
Felices los de corazón limpio, felices los pacificadores y
Felices los que son perseguidos!

Eres mi vida

Viernes, Enero 22nd, 2010

Esta es una historia que ocurrió hace nucho tiempo, pero sin temor a equivocarme puedo decir que ocurre diariamente en nuestros hogares, muchas veces no es necesario estar lejos en otro pais para decirles a nuestros hijos que los amamos…

Había un niño de la India que fue sido enviado por sus padres a un internado.  Antes de ser enviado, este muchacho fue el alumno más brillante de su clase. Era el primero en todo. Él era un campeón.

Pero el muchacho cambió después de salir de casa. Sus notas empezaron a desmejorar. Odiaba estar en el grupo. estaba solo todo el tiempo. hubo momento tan oscuros que hasta pensaba en el suicidio. Todo esto porque se sentía inútil y que nadie lo amaba.

Sus padres comenzaron a preocuparse por hijo, pero incluso ellos no sabían lo que estaba mal con él. Así que su papá decidió viajar a la escuela y hablar con él.
Se sentaron en la orilla del lago, cerca de la escuela. El padre comenzó haciéndole preguntas ocasionales acerca de sus clases, los profesores y los deportes. Después de un tiempo su padre dijo, ‘¿Sabes hijo, la razón por la que estoy aquí hoy? «

El joven contestó, «para comprobar mis calificaciones?”

«No, no” su padre respondió: «Estoy aquí para decirte que eres la persona más importante para mí. Quiero verte feliz. A mi no importan las calificaciones. Me importas tú, me preocupo por ti y me importa tú Felicidad.  ERES  MI VIDA «.

Estas palabras causaron que los ojos del muchacho de se llenaran de lágrimas. Abrazó a su papá y se mantuvieron en silencio por un largo tiempo, no había nada más que decir.

Ahora el muchacho tenía todo lo que quería. Sabía que alguien en esta tierra que se preocupaba por él y le amaba profundamente. Significaba el Mundo para alguien¡.

hoy este joven esta en la universidad y es el mejor de su clase. Nadie le ha visto triste jamás !

Muchas gracias papá. Tu también eres es mi vida..¡

Viraj Bhandare

Decálogo del cafeinómano

Viernes, Enero 15th, 2010

Antes de la colitis (sí, ya padezco colitis, o como dice mi tía “¿A tu edad y con esos problemas?”), el café nunca fue para mí un placer completo: siempre al estar tomando una taza, por más delicioso que fuera su contenido, ya estaba pensando en la taza siguiente.

Me inicié en esto del café por cercanía, por unirme al grupo de tíos que platicaban cosas de grandes, mientras yo andaba por ahí, de orejona, queriendo también sentirme grande y preparándome mi café soluble (pero nunca descafeinado) a escondidas en la cocina. Hoy para mí el café es olor, memoria, sabor, tanto en soledad como en compañía.

Un buen día, evadiendo una tarea escolar, me puse a leer El perseguidor de Julio Cortázar, donde encontré esta cita:

“Me ha alegrado saber que por lo menos tienen una lata de nescafé. Siempre que una persona tiene una lata de nescafé me doy cuenta de que no está en la última miseria; todavía puede resistir un poco”.

No sabía que al dejar de ser estudiante y salir del hogar, esas serían unas palabras a las cuales me aferraría en los tiempos más difíciles en los que me repetía a mí misma: “no estoy en mi última pobreza, porque de jodido tengo este frasco de nescafé” (y ponía cara de Gollum al decir “my precious”).

Y bueno, por temporadas se acabaron los tiempos difíciles y no he vuelto a tomar café soluble más que en ocasiones en que no hay otra opción. Hasta que empezó lo de la colitis, y ahora me tomo como un café a la semana, y lo disfruto como si fuera todo. Todavía antes de que el doctor dictara esa horrible sentencia de “Tienes colitis”, me pasó que un día tenía frente a mí la taza de café obligatoria de después de cada comida, y el malestar fue tan fuerte que me doblé de dolor. Estaba sola sola sola en mi oficina, sudando y temblando de dolor, contemplando la taza de café que me tentaba mientras yo sufría, y no, no era posible dejar que se enfriara, todo menos eso. Así, doblada de dolor, me dije a mí misma “déjate de tonterías” y me lo tomé de un jalón.

Me puse fatal, obvio. Luego ya me dijeron lo de la colitis, y ni modo. A bajarle al café. Fue algo triste, muy triste, pero ya qué.

Ahora tomo una taza de café aproximadamente una vez cada siete días. Pero pido muchos cafés, siempre que puedo, siempre que estoy con amigos, a media conversación, pido una taza de café y le doy algunos sorbitos, lo uso de pretexto para estar acompañada de la gente más grata. Es ahora cuando he vuelto al motivo original para iniciarme en la cafeinomanía, el placer de la conversación, ya que ya no puedo disfrutar de las cantidades exageradas de líquido negro de antes, cuando incluso tenía que consumir 750 ml de café justo antes de dormir para poder descansar.

Ahora que ya no lo tengo para mí, recurro a esta frase de Luciano de Crescenzo, en Il caffè sospeso:

“Quando un napoletano è felice per qualche ragione, invece di pagare un solo caffè, quello che berrebbe lui, ne paga due, uno per sé e uno per il cliente che viene dopo. È come offrire un caffè al resto del mondo…”.

¿Qué más queda? Vivan los vicios que sirven para unirnos a los demás. Y mientras tanto, para ti que no tienes colitis, te dejo este decálogo.

1. No recurras al café soluble, a menos que la crisis te haya pegado mega fuerte.

2. No te cases con ningún grano, ninguna marca, ¡ni con ninguna franquicia! Aléjate de Starbucks, Vips y Sanborns. Siempre explora sabores nuevos, olores nuevos.

3. Busca un novi@ que comparta tu misma adicción; es chocante cuando el otro pide un tecito de manzanilla con lavanda.

4. Si no tienes café en casa, ni modo, ponle buena cara a la vecina, aunque sea una vieja odiosa.

5. Desconfía de todo aquel que arruina un buen café echándole crema en polvo.

6. Cada que vayas a un pueblo y/o ciudad lejana, pregunta por el mejor café, y regresa a tu casa con dos kilos.

7. No recalientes el café en el micro, ¡mucho menos lo dejes de un día para otro! El café se toma en caliente, y punto.

8. No adoptes la costumbre de acompañar cada taza de café con un pastelito o panecito. Terminarás con muchos kilos de más.

9. Explora tu colonia, nunca sabes si el mejor café (en sabor y precio) está en una chiquicafetería a la vuelta de tu casa.

Y por último:

10. ¡Ofrece un café al mundo!

A/D

El cuarto rey mago (2)

Sábado, Diciembre 19th, 2009

/… Había que consolar a todas aquellas madres. Había que enterrar a sus pequeños, curar a sus heridos, vestir a los desnudos. Y se detuvo allí por mucho tiempo gastando su aceite y su vino. Hasta tuvo que regalar alguno de sus burritos, porque la carga ya era mucho menor, y porque aquellas pobres gentes los necesitaban más que él. Cuando finalmente se puso en camino hacia Egipto, había pasado mucho tiempo y había gastado mucho de su tesoro. Pero se dijo que seguramente el Rey Mesías sería comprensivo con él, porque lo había hecho por sus hermanos.

En el camino hacia el país de las pirámides tuvo que detener muchas otras veces su marcha. Siempre se encontraba con un necesitado de su tiempo, de su vino o de su aceite. Había que dar una mano, o socorrer una necesidad.  Aunque tenía temor de volver a llegar tarde, no podía con su buen corazón. Se consolaba diciéndose que con seguridad el Rey Mesías sería comprensivo con él, ya que su demora se debía al haberse detenido para auxiliar a sus hermanos.

Cuando llegó a Egipto se encontró nuevamente con que Jesús ya no estaba allí. Había regresado a Nazaret, porque en sueños José había recibido la noticia de que estaba muerto quien buscaba matar al Niño. Este nuevo desencuentro le causó mucha pena a nuestro Rey Mago, pero no lo desanimó. Se había puesto en camino para encontrarse con el Mesías, y estaba dispuesto a continuar con su búsqueda a pesar de sus fracasos. Ya le quedaban menos burros, y menos tesoros. Y éstos los fue gastando en el largo camino que tuvo que recorrer, porque siempre las necesidades de los demás lo retenían por largo tiempo en su marcha. Así pasaron otros treinta años, siguiendo siempre las huellas del que nunca había visto pero que le había hecho gastar su vida en buscarlo.

Finalmente se enteró de que había subido a Jerusalén y que allí tendría que morir. Esta vez estaba decidido a encontrarlo fuera como fuese. Por eso, ensilló el último burro que le quedaba, llevándose la última carguita de vino y aceite, con las dos monedas de plata que era cuanto aún tenía de todos sus tesoros iniciales. Partió de Jericó subiendo también él hacia Jerusalén. Para estar seguro del camino, se lo había preguntado a un sacerdote y a un levita que, más rápidos que él, se le adelantaron en su viaje.

Se le hizo de noche. Y en medio de la noche, sintió unos quejidos a la vera del camino. Pensó en seguir también él de largo como lo habían hecho los otros dos. Pero su buen corazón no se lo dejó. Detuvo su burro, se bajó y descubrió que se trataba de un hombre herido y golpeado. Sin pensarlo dos veces sacó el último resto de vino para limpiar las heridas. Con el aceite que le quedaba untó las lastimaduras y las vendó con su propia ropa hecha jirones. Lo cargó en su animalito y, desviando su rumbo, lo llevó hasta una posada. Allí gastó la noche en cuidarlo. A la mañana, sacó las dos últimas monedas y se las dio al dueño del albergue diciéndole que pagara los gastos del hombre herido. Allí le dejaba también su burrito por lo que fuera necesario. Lo que se gastara de más él lo pagaría al regresar.

Y siguió a pie, solo, viejo y cansado. Cuando llegó a Jerusalén ya casi no le quedaban más fuerzas. Era el mediodía de un Viernes antes de la Gran Fiesta de Pascua. La gente estaba excitada. Todos hablaban de lo que acababa de suceder. Algunos regresaban del Gólgota y comentaban que allá estaba agonizando colgado de una cruz. Nuestro Rey Mago gastando sus últimas fuerzas se dirigió hacia allá casi arrastrándose, como si el también llevara sobre sus hombros una pesada cruz hecha de años de cansancio y de caminos.

Y llegó. Dirigió su mirada hacia el agonizante, y en tono de súplica le dijo:
- Perdoname. Llegué demasiado tarde.

Pero desde la cruz se escuchó una voz que le decía:
- Hoy estarás conmigo en el paraíso.

d/a

El cuarto rey mago (1)

Sábado, Diciembre 19th, 2009

Cuenta una leyenda rusa que fueron cuatro los Reyes Magos. Luego de haber visto la estrella en el oriente, partieron juntos llevando cada uno sus regalos de oro, incienso y mirra. El cuarto llevaba vino y aceite en gran cantidad, cargado todo en los lomos de sus burritos.

Luego de varios días de camino se internaron en el desierto. Una noche los agarró una tormenta. Todos se bajaron de sus cabalgaduras, y tapándose con sus grandes mantos de colores, trataron de soportar el temporal refugiados detrás de los camellos arrodillados sobre la arena.

El cuarto Rey, que no tenía camellos, sino sólo burros buscó amparo junto a la choza de un pastor metiendo sus animalitos en el corral de pirca. Por la mañana aclaró el tiempo y todos se prepararon para recomenzar la marcha. Pero la tormenta había desparramado todas las ovejitas del pobre pastor, junto a cuya choza se había refugiado el cuarto Rey. Y se trataba de un pobre pastor que no tenía ni cabalgadura, ni fuerzas para reunir su majada dispersa.

Nuestro cuarto Rey se encontró frente a un dilema. Si ayudaba al buen hombre a recoger sus ovejas, se retrasaría de la caravana y no podría ya seguir con sus Camaradas. El no conocía el camino, y la estrella no daba tiempo que perder. Pero por otro lado su buen corazón le decía que no podía dejar así a aquel anciano pastor. ¿Con qué cara se presentaría ante el Rey Mesías si no ayudaba a uno de sus hermanos?

Finalmente se decidió por quedarse y gastó casi una semana en volver a reunir todo el rebaño disperso. Cuando finalmente lo logró se dio cuenta de que sus compañeros ya estaban lejos, y que además había tenido que consumir parte de su aceite y de su vino compartiéndolo con el viejo. Pero no se puso triste. Se despidió y poniéndose nuevamente en camino aceleró el tranco de sus burritos para acortar la distancia.

Luego de mucho vagar sin rumbo, llegó finalmente a un lugar donde vivía una madre con muchos chicos pequeños y que tenía a su esposo muy enfermo. Era el tiempo de la cosecha. Había que levantar la cebada lo antes. posible, porque de lo contrario los pájaros o el viento terminarían por llevarse todos los granos ya bien maduros.

Otra vez se encontró frente a una decisión. Si se quedaba a ayudar a aquellos pobres campesinos, sería tanto el tiempo perdido que ya tenía que hacerse a la idea de no encontrarse más con su caravana. Pero tampoco podía dejar en esa situación a aquella pobre madre con tantos chicos que necesitaba de aquella cosecha para tener pan el resto del año. No tenía corazón para presentarse ante el Rey Mesías si no hacía lo posible por ayudar a sus hermanos. De esta manera se le fueron varias semanas hasta que logró poner todo el grano a salvo. Y otra vez tuvo que abrir sus alforjas para compartir su vino y su aceite.

Mientras tanto la estrella ya se le había perdido. Le quedaba sólo el recuerdo de la dirección, y las huellas medio borrosas de sus compañeros. Siguiéndolas rehizo la marcha, y tuvo que detenerse muchas otras veces para auxiliar a nuevos hermanos necesitados. Así se le fueron casi dos años hasta que finalmente llegó a Belén.

Pero el recibimiento que encontró fue muy diferente del que esperaba. Un enorme llanto se elevaba del pueblito. Las madres salían a la calle llorando, con sus pequeños entre los brazos. Acababan de ser asesinados por orden de otro rey. El pobre hombre no entendía nada. Cuando preguntaba por el Rey Mesías, todos lo miraban con angustia y le pedían que se callara. Finalmente alguien le dijo que aquella misma noche lo habían visto huir hacia Egipto.

Quiso emprender inmediatamente su seguimiento, pero no pudo. Aquel pueblito de Belén era una desolación. Había que consolar …..

Continuará /…

Inspiradora historia de la vida real

Martes, Diciembre 15th, 2009

Esta historia comenzó en Winchester, Massachusetts, hace 43 años, cuando nació Rick Hoyt..

De alguna manera se le enredó el cordón umbilical alrededor de su cuello, dañando su cerebro y sus extremidades..

Los doctores le dijeron a los padres de Rick que iba a ser un vegetal para el resto de su vida. Pero Dick Hoyt, el padre de Rick, notó la manera en que los ojos de Rick le siguieron por la habitación y en ese momento inició su esperanza..

Cuando Rick cumplió 11 años de edad, lo llevó al departamento de ingeniería en la Universidad Tufts y preguntó si había algo para ayudar al niño a comunicarse. -”De ninguna manera,” le respondieron. “no ocurre nada en su cerebro.”

Dick le dijo a uno de los ingenieros de la Universidad:   “Cuéntale un chiste,”  … Lo hicieron. Rick sonrió.

Resulta que mucho ocurría en su cerebro. lograron crear un sistema en el que a través de un equipo, le permitió controlar el cursor al tocar un interruptor con el lateral de la cabeza, Rick finalmente pudo comunicarse, escribiendo a través del computador. Primeras palabras:  “arriba Bruins! ”  (Un famoso equipo de hockey sobre hielo).

Después de un tiempo escuchó que un joven de secundaria había quedado paralizado en un accidente y la escuela organizó un maratón de caridad para él, Rick le logró escribir a su padre, “Papá, quiero participar”.

“Sí claro” dijo el Papá de Rick de una manera sarcástica . Jamás he corrido más de una milla seguida, cómo voy a empujar a mi hijo cinco millas?   Sin embargo, lo intentó”.  Después de la carrera, “parecía yo el minusválido, por dos semanas estuve adolorido como nunca antes”   -dijo Dick el Padre.

Ese día cambió la vida de Rick por completo…. “Papá,”  Le escribió, en el monitor  “cuando estábamos en la carrera, pude sentir como si ya no era más discapacitado”.

Y esa frase le cambió la vida de Dick. A partir de ese momento se propuso a darle a Rick ese sentimiento tan a menudo como podía. Logró desarrollar una condición física lo suficientemente fuerte que él y Rick estaban dispuestos a tratar la Maratón de Boston en 1979.

“De ninguna manera”, se le dijo a Dick.  Los Hoyt’s no eran un solo corredor, y que esta no era una carrera para gente en silla de ruedas. Así que, por los primeros años, y Rick Dick sólo se unían a la carrera en forma extra oficial corriendo de todos modos con el resto de la gente sin ser parte formal del evento.

Unos años después, encontraron la manera de entrar en la carrera oficial: En 1983, corrieron en otro maratón tan rápido que lograron hacer el tiempo requerido para calificar en la carrera de Boston al año siguiente.

Entonces alguien dijo:  “Oye, Dick, ¿por qué no un triatlón?”

¿Cómo es que un tipo, que nunca aprendió a nadar y no ha andado en bicicleta desde que tenía seis años, iba a arrastrar a su hijo de 110 libras a través de un triatlón?

Sin embargo, Dick Lo intentó por su hijo.
EL día de hoy  han hecho 212 triatlones, incluyendo cuatro agotadoras competencias de 15 horas en la famosa carrera de Ironman en Hawai.

Este año, con las edades 65 y 43, Dick y Rick terminaron su 24vo.  Maratón de Boston, llegando en la posición número 5083, en una carrera donde corren más 20,000 participantes.  Su mejor momento?  Dos horas y 40 minutos en 1992 – sólo a 35 minutos del récord mundial, que, si te pones a pensar este record,  fue hecho por una persona que  empujaba a otro hombre en una silla de ruedas.

D/A

Perseverar hata el final

Martes, Diciembre 15th, 2009

En una ocasión en la carrera de los 100 mts con obstáculos de las olimpiadas de 1980, salieron los 8 competidores.

El numero 5 tiro el primer obstáculo, luego el segundo y el tercero; su desesperación fue tanta que no pudo saltar totalmente el cuarto y tropezando y cayendo pesadamente. Desde el suelo vio a los demás alejarse, sin embargo se puso en pie y continuo la carrera; se dio cuenta de que su rodilla sangraba y que su pierna no tenía la fuerza necesaria por el golpe, pero aun continuo; tropezando mas adelante con otro obstáculo y cayendo nuevamente.

En ese punto ya los otros competidores habían pasado la meta y los que estaban alrededor de la pista le decían que saliera de la pista pues estaba sangrando y de todas formas ya no iba a ganar la carrera, pero este atleta no les hizo caso, se levanto y siguió adelante, su objetivo era llegar a la meta, y lo iba a lograr sin importar lo que pasara. La gente en las graderías estaba atónita al ver la persistencia de aquel hombre.

Finalmente llego al final de la pista, en ese momento todo el estadio olímpico se puso en pie, y estallo en una ovación al hombre que había demostrado que era lo mas importante en una carrera:  ¡Perseverar hasta el final sin importar los tropiezos!

En esta vida, mis amigos, sentimos muchas veces que hemos caído demasiadas veces y que ya no podemos mas, pues pensamos que la carrera esta perdida. Nunca estas tan abajo que Dios no te pueda levantar, ni tan lejos que Dios no te pueda alcanzar. ¡Sigue! Sigue hasta el final… Que ahí estará tu creador con los brazos abiertos… Aplaudiendo tu perseverancia y confianza en el, y dispuesto a entregarte tu corona de vencedor… ¡Sigue hasta la meta!

nba

Vivir no duele

Miércoles, Diciembre 9th, 2009

Definitivo, como todo lo que es simple. Nuestro dolor no viene de las cosas vividas, sino de las cosas que fueron soñadas y que no se cumplieron.

Por qué sufrimos tanto por amor? Lo correcto sería que la gente no sufra, apenas agradecer por haber conocido una persona tan linda, que generó en nosotros un sentimiento intenso y que nos hizo compañía por un tiempo razonable, un tiempo feliz.

Por qué sufrimos?

Porque automáticamente olvidamos lo que fue disfrutado y comenzamos a sufrir por nuestras proyecciones irrealizadas, por todas las ciudades que nos hubiera gustado conocer al lado de nuestro amor, y no conocimos, por todos los hijos que nos hubiera gustado tener juntos y no tuvimos, por todos los espectáculos, libros y silencios que nos hubiera gustado de haber compartido y no compartimos. Por todos los besos cancelados, por la eternidad.

Sufrimos, no porque nuestro trabajo es desgastante y paga poco, sino por todas las horas libres que dejamos de tener para ir al cine, para conversar con un amigo, para nadar, para enamorar.

Sufrimos, no porque nuestra madre es impaciente con nosotros, sino por todos los momentos en que podríamos estar confidenciando con ella, nuestras más profundas angustias y ella estuviese interesada en comprendernos.

Sufrimos, no porque nuestro equipo perdió, sino por la euforia perdida.

Sufrimos no porque envejecemos, sino porque el futuro nos está siendo confiscado, impidiendo así que mil aventuras nos sucedan, todas aquellas con las cuales soñamos y nunca llegamos a tener.

¿Cómo aliviar el dolor de lo que no fue vivido?

La respuesta es simple como un verso:

Cada día que vivo, me convenzo más de que el desperdicio de la vida está en el amor que no damos, en las fuerzas que no usamos, en la prudencia egoísta que nada arriesga, y que, esquivándose del sufrimiento, hace perder también la felicidad.

El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional.

Carlos Drummond de Andrade

****

El autor de la reflexión de hoy hace una genuina introspección a la dinámica del dolor y el sufrimiento resultante. El concluye que el problema nuestro no es tanto el dolor que las circunstancias nos provocan, sino más bien el impacto que estas circunstancias tienen sobre nuestros planes y sueños… lo cual no sólo tiene lógica sino que vierte mucha luz sobre la manera en que reaccionamos a la adversidad. Esto nos debiera llevar más bien a desarrollar una actitud de contentamiento para con Dios y con la vida que Él nos ha permitido vivir.

Sí, vivamos intensamente cada día y sepamos agradecerle al Señor por cada bendición disfrutada, aún cuando sea de corta duración. Hagámoslo y permitamos que sea Él quien llene nuestros corazones de santa expectativa para nuestros mañanas.

Enlázame

Anónimos con el Autismo

Clikea el gráfico

Obsequio de Maite

Anominos con el autismo

******

Canonical URL by SEO No Duplicate WordPress Plugin

Canonical URL by SEO No Duplicate WordPress Plugin