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Posts Tagged ‘Senderos de Luz’

Las pescadoras

Martes, Enero 12th, 2010

Se trataba de un grupo de pescadoras. Después de concluida la faena, se pusieron en marcha hacia sus respectivas casas. El trayecto era largo y, cuando la noche comenzaba a caer, se desencadenó una violenta tormenta.

Llovía tan torrencialmente que era necesario guarecerse. Divisaron a lo lejos una casa y comenzaron a correr hacia ella. Llamaron a la puerta y les abrió una hospitalaria mujer que era la dueña de la casa y se dedicaba al cultivo y venta de flores.  Al ver totalmente empapadas a las pescadoras, les ofreció una habitación para que tranquilamente pasaran allí la noche.

Era una amplia estancia donde había una gran cantidad de cestas con hermosas y muy variadas flores, dispuestas para ser vendidas al siguiente día.

Las pescadoras estaban agotadas y se pusieron a dormir. Sin embargo, no lograban conciliar el sueño y empezaron a quejarse del aroma de las flores:

“!Qué peste! No hay quien soporte este olor. Así no hay quien pueda dormir”.

Entonces una de ellas tuvo una idea y se la sugirió a sus compañeras:

–No hay quien aguante esta peste, amigas, y, si no ponemos remedio, no vamos a poder pegar un ojo. Coged las canastas de pescado y utilizadlas como almohada y así conseguiremos evitar este desagradable olor.

Las mujeres siguieron la sugerencia de su compañera. Cogieron las cestas malolientes de pescado y apoyaron las cabezas sobre ellas.  Apenas había pasado un minuto y ya todas ellas dormían profundamente.

*El Maestro dice:

“Por ignorancia y ausencia de entendimiento correcto, el ser humano se pierde en las apariencias y no percibe lo Real”

Tomado de "Cuentos clásicos de la India"

Oración de despedida y agradecimiento

Miércoles, Diciembre 30th, 2009

Gracias Señor…
Por todo cuanto me diste en el año que termina…

Gracias por los días de sol y los nublados tristes, por las tardes tranquilas y las noches oscuras…

Gracias por la salud y por la enfermedad, por las penas y las alegrías…

Gracias por todo lo que me prestaste y luego me pediste…

Gracias Señor, por la sonrisa amable y por la mano amiga, por el amor y por todo lo hermoso y por todo lo dulce, por las flores y las estrellas, por la existencia de los niños y de las almas buenas…

Gracias por la soledad, por el trabajo, por las inquietudes, por las dificultades y las lágrimas…Por todo lo que me acercó a Ti…

Gracias por haberme conservado la vida, y por haberme dado techo, abrigo y sustento…

Gracias Señor.  Gracias Señor.  Señor… ¿Qué me traerá el año que empieza?

Lo que Tu quieras Señor, pero te pido aumentes mi fe para mirarte en todo, esperanza para no desfallecer, y caridad para amarte cada día más, y para hacerte amar entre los que me rodean.

Dame paciencia y humildad,  desprendimiento y generosidad, dame Señor, lo que tu sabes que me conviene y yo no sé pedir.

Que tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas, y que me halle siempre dispuesta a hacer tu Santa Voluntad.

Derrama Señor, tus gracias sobre todos los que amo y concede tu paz al mundo entero.  Así sea.

Gracias Señor,
Amén.

¡¡FELIZ AÑO 2010!!

Después de todo es Navidad (2)

Jueves, Diciembre 24th, 2009

/… es la noche más ocupada de todas para mí? Hoy no hay tiempo para atender visitantes.

- ¿Acaso tú me entiendes?

- ¡Jo jo jo pero claro que te entiendo! ¡yo soy papá Noel y entiendo el lenguaje de los animalitos, los insectos, los humanos y hasta las plantas! ¡jo jo jo! Pero ahora debes regresar a casa cachorro.

Entonces papá Noel sacó una campanita dorada de su bolsillo y la hizo repicar tres veces, y como acto de magia apareció Bombón, uno de sus duendecillos ayudantes.

- Bombón hazme el favor de llevar a este perrito de regreso a su casa.

- ¡En el acto!

- ¡No! –ladraba con toda su fuerza Baguette– mientras corría como loco de arriba a abajo, de izquierda a derecha y en círculos hasta que se mareó y chocó contra el inmenso pino que adornaba el pueblecito de papá Noel haciendo que con el golpe se cayera la brillante estrella que alumbraba la punta y quebrándose en mil pedacitos

-¡Cosa más rara! –decía Bombón– ¡jamás en mi vida había visto un cachorro tan travieso!

- ¡Jo jo jo! ¡ahora recuerdo! Tú eres el cachorrito que recogió Beca y si la memoria no me falla te comiste sus libros del colegio, dejaste sin calcetines a toda la familia, mordisqueaste el bastón de la abuela, no te dejas bañar, le ladras hasta a las hormigas, te robaste una galleta de la mesa cuando nadie te veía y … ¡haces muy feliz a toda tu familia! ¡jo jo jo!

Lo siento –decía el perrito– no es mi intención ser así … Beca dice que no soy travieso, que sólo soy demasiado entusiasta … simplemente no lo puedo evitar, lamento haber roto tu estrella, pero si me acompañas a mi casa quizá la abuela tenga otra para ti en su baúl.

- ¡Jo jo jo! La estrella no me preocupa pequeño, Bombón lo arreglará en un santiamén … pero ¿porqué no quieres ir a casa?

- Bueno … ya que estoy aquí quisiera que me respondieras algo muy importante primero.

- ¡No, no, no! –refunfuñó Bombón mientras subía una larga escalera con otra estrella en las manitas– ¡papá Noel no puede responder preguntas hoy! ¿qué no sabes que mañana es Navidad?

- ¡Eso! Yo no sé qué es Navidad.

- ¡Jo jo jo! No seas gruñón Bombón, siempre hay tiempo para responder ésa pregunta, después de todo ¡es Navidad jo jo jo! Verás pequeño –comenzó papá Noel mientras decenas de duendecitos acomodaban inmensas cantidades de regalos en su trineo y otros tantos alistaban a los enormes renos– hace muchos, muchos, muchos años, en una fría noche invernal una mujer dio a luz a un hermoso bebé en un humilde pesebre; aquel bebé era sumamente especial, era el niño Dios, aquel que vino a alumbrarnos con su amor y a darnos a todos y cada uno de nosotros una nueva oportunidad de vivir en paz y armonía, y cada año desde entonces lo recordamos en esta fecha, Navidad, que quiere decir nacimiento, y así celebramos el nacimiento del niño Dios con suma alegría, regalos y en la compañía de nuestros seres queridos.

Después de escuchar aquella historia Baguette se puso triste, bajó sus orejitas y desenroscó su colita mientras suspiraba hondamente.

- ¿Y ahora que te pasa? –decía intrigado papá Noel–

- Es que –sollozaba Baguette–mi familia ha sido muy buena conmigo, aunque soy travieso, hasta me compraron un regalo … y yo… yo no tengo nada que darles.

- ¡Jo jo jo! Pero la Navidad no se trata de regalos y fiestas, ni canciones y dulces, además el mejor regalo que puedes darles es tu cariño, yo he visto como acompañas a la abuela cuando está enferma en cama y como te preocupas cuando ya es muy tarde y papá Varun aún no llega de trabajar y como recibes con tanta alegría a Beca y Bruno cuando llegan del colegio, y como los haces reír e incluso ayudas a mamá Brida a hacer hoyos en el jardín para que plante ésas rosas que tanto le gustan. El mejor regalo de todos Baguette, no se puede comprar, el cariño es más valioso que cualquier otra cosa, ahora sube a mi trineo para llevarte a casa, con tu familia, donde perteneces.

Y, así, papá Noel y Baguette se enfilaron hacia el cielo y cuando llegaron a su casa papá Noel dejó al cachorro y regalos para todos, incluso uno de parte de Baguette.

- ¿ Y qué regalo es ése papá Noel?

- ¡Jo jo jo! Uno muy importante perrito ¡calcetines nuevos para todos! ¡jo jo jo! Ahora regresa a tu camita.

- ¡Pero papá Noel! ¡Se te olvidan tus galletas!

- ¡Jo jo jo es cierto! –mientras papá Noel bebía la leche, Baguette miraba el plato de galletas con suma atención–

- ¿Me das una?

- ¡Jo jo jo! Porqué no, después de todo ¡es Navidad! ¡jo jo jo!

Cuando terminaron de comer, papá Noel subió a su trineo diciendo:

-”¡feliz Navidad! ¡y paz en la tierra a los hombres … y cachorros de buena voluntad! ¡jo jo jo! ¡feliz Navidad!

A la mañana siguiente, cuando la familia bajó para abrir sus regalos notaron a Baguette profundamente dormido bajo el árbol al lado de una esfera rota, trocitos de galletas y una caja llena de calcetines … ¡sin mordisquear!

- ¿Y ésos calcetines?-preguntaba papá Varun-

- ¡Seguro es el regalo de Baguette! –dijeron  todos–mientras abrazaban a su cachorro travieso y él los llenaba de húmedos y escurridizos besos.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

D/A

Después de todo es Navidad (1)

Jueves, Diciembre 24th, 2009

La casa había estado vacía y silenciosa largas horas, por lo que, Baguette; el cachorrito de la familia, se encontraba profundamente dormido enroscado en su sillón favorito, a ratos roncando a ratos lanzando gruñiditos; cuando, de repente, el ruido en la cerradura lo despertó de su profundo sueño haciéndolo caer de cabeza, quedando momentáneamente aturdido.

-¡Mira qué lindo pino hemos traído Baguette! –dijo Beca, la pequeña que lo había recogido de las calles una lluviosa tarde de otoño.

El cachorrito se sacudió  y corrió a todo lo que le daban sus cuatro patitas para inspeccionar meticulosamente el inmenso árbol que la familia logró meter por la puerta con tanto esfuerzo. Las suaves y fragantes ramitas le hacían cosquillas, pero aún así el perrito trató de mordisquearlas; por lo que Beca de inmediato le reprendió diciendo:
-”¡Baguette malo! ¡el árbol de Navidad no se muerde, ni se maltrata!”

El animalito jamás había escuchado aquella palabra “Navidad” ¿qué quería decir? No lo sabía, pero sonaba linda, era una palabra dulce y tierna, una palabra que se le queda a uno en la boca como un caramelo, o como un poema … Navidad … sonaba a magia y alegría … ¿pero qué era Navidad? …

Entonces el perrito notó que toda la familia corrió escaleras arriba y claro, él, intrigado, los siguió.

La abuela Betty abrió el enorme baúl que descansaba a los pies de su cama y de ahí sacó una gran estrella de cristal cuidadosamente envuelta en un suave paño.

Bruno, el hermano mayor, sacó del ático varias cajitas que contenían coloridas esferas, algunas rociadas con brillante escarcha, otras decoradas con flores de nochebuena y algunas otras con un pequeño listón que completaba su belleza.

Beca y Varun, su padre, traían en brazos cientos de coloridos foquitos que comenzaron a enredar alrededor del árbol al tiempo que Brida, la mamá. horneaba decenas de galletitas con forma de muñecos de nieve, pinos, estrellas y hombrecitos de jengibre.

La casa entera que momentos atrás estaba tan callada, ahora resonaba con risas y bromas mientras la fragancia del pino se mezclaba con la de la vainilla y azúcar que salía del horno, y el viento invernal golpeaba rítmicamente las ventanas como queriendo entrar y avivar el calor de la chimenea.

En un par de horas el árbol había quedado hermosamente vestido, y, coronando su belleza se encontraba la estrella de la abuelita que Beca había colocado cariñosamente mientras su padre la alzaba en hombros, acto seguido, cada miembro de la familia puso bajo las ramas los regalos que habían comprado, incluso había una cajita que decía: “para nuestro Baguette con mucho cariño”.

Al ver eso, el cachorro quiso abrir la cajita, pero Beca lo tomó en sus brazos y haciéndole cosquillas en la barriga dijo: “no cachorrito, los regalos se abren hasta mañana, cuando sea Navidad”.

Otra vez aquella palabra! ¿por qué era especial? ¿qué quería decir? ¿Acaso significaba regalos, galletas y fragancias dulces? ¿significaba adornos coloridos y platillos especiales en la mesa? ¿Navidad era foquitos brillantes por doquier y canciones alegres? … Baguette no lo comprendía, y hubiera dado cualquier cosa porque la niña pudiera entender sus ladriditos y gruñidos que no eran otra cosa que sus ansiosas preguntas.

Aquella noche la familia se reunió en torno de la mesa que había sido vestida elegantemente con un largo mantel tan rojo como las cerezas que adornaban los fragantes postres, y velas altas y largas alumbraban cálidamente las copas en las cuales descansaba la burbujeante sidra.

- Gracias –decía papá Varun– por esta hermosa velada, por mi adorable esposa y mis hijos y por la abuelita.

- Gracias –dijo mamá Brida– por otro año juntos, por el amor de mi familia … y … gracias porque esta vez no se me quemó el pavo.

- Gracias –comenzó Bruno, el hermano– por  mi hermanita que siempre me hace reír, por mi familia y por nuestros sueños.

Gracias –dijo conmovida la abuela Betty– por ser tan afortunada en compartir otra Navidad con mis seres queridos.

- Gracias –decía emocionada la pequeña Beca– por  todo eso, por mi hermoso árbol, por las galletas de mamá, gracias por la Navidad ¡y gracias por Baguette! ¿Y tú Baguette? –interrogó la niña mirando al perrito– ¿por qué vas a dar gracias?

Pero el cachorro no podía poner atención a ninguna otra cosa que no fuera el enorme pavo que descansaba en el centro de la mesa y que provocaba que se le hiciera agua la boca.

- ¿Papá? –decía la niña- ¿podemos …?

- ¿darle un trozo de pavo al cachorro? … pero … ¡claro, después de todo es Navidad!

Así que la pequeña le sirvió a Baguette un gran trozo de pavo en su platito y todos cenaron y platicaron muy contentos hasta el filo de la medianoche cuando se retiraron a dormir, no sin que antes Beca dejara en una charola un montoncito de galletas y un vaso con leche cerca del árbol; por lo que el perrito de inmediato corrió hacia ellas siendo detenido en el acto por Bruno, que le dijo:

-“no Baguette, estas galletas no son para ti, son para papá Noel, para que coma algo cuando venga a visitarnos” y se llevó al cachorrito escaleras arriba depositándolo suavemente en su cama.

Luego de intentar por largo rato conciliar el sueño; Baguette decidió salir de la cama y dando sigilosos saltitos bajó las escaleras; toda la habitación se veía suavemente iluminada por las hipnotizantes luces del árbol … ¡qué alto y que grande era! ¿y qué lindo se veía! Baguette se quedó mirando extasiado el pino y por fín se acercó y notó su reflejo en una de las esferas, se veía gracioso, y quiso morderla igual que mordía su pelota, pero entonces algo inesperado ocurrió ¡Baguette se hizo pequeñito! ¡más pequeño que la esfera! ¡y al tocarla con su húmeda nariz se metió dentro de ella! el cachorrito sintió que caía y caía pero al cabo de unos segundos aterrizó en algo enorme y muy suave … y rojo.

Jo jo jo –se escuchaba– ¡por mis rizadas barbas! ¿quién eres tú amiguito? ¿y por qué has caído sobre mi barriga? –aquel  personaje de blancas barbas y traje rojo no era otro que el mismísimo papá Noel–

- Me llamo Baguette –ladró el perrito–

- ¿Baguette? –dijo intrigado papá Noel– ¿y qué haces aquí hoy? ¿no sabes que es Navidad y …/

Continuará

El Nacimiento de Cristo es mi Nacimiento

Sábado, Diciembre 19th, 2009

El nacimiento de Jesucristo en Belén, es nuestro propio nacimiento a la vida celestial.

El chiquitín ha venido en medio de la noche callada. En un silencio total. En una soledad absoluta. Sólo su joven Madre y el bueno de José, a la luz de una lámpara de aceite, contemplan la carita celestial del recién nacido. En medio de tanta pobreza y humildad, están gozando como no ha disfrutado hasta ahora nadie en el mundo. -

¡Mi niño!, grita María mientras le estampa enajenada su primer beso… -¡Qué lindo, qué bello!, exclama extasiado José. Entre tanto –vamos a hablar así–, Dios no se aguanta más. Tiene prisa por anunciar a todos el nacimiento de su Hijo hecho hombre, y manda a sus ángeles que lo pregonen bien. Se avanza un ángel y desvela a los pastores, mientras les grita con alborozo:
- ¡Os anuncio una gran alegría! ¡Os ha nacido en Belén un salvador!
Se rasgan entonces los cielos, aparece todo un ejército de la milicia celestial, que van cantando por el firmamento estrellado:
- ¡Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres amados de Dios!…

A este Jesús, le felicitamos de corazón: -¡Cumpleaños feliz! ¡Por muchos años! ¡Por años y por siglos eternos!…

Hasta aquí, todos de acuerdo, ¿no es así?
Pero, ¿es verdad que nos podemos felicitar también nosotros, y que nos felicitamos de hecho nuestro propio cumpleaños?… Dos antiguos Doctores de la Iglesia, y de los más grandes, como son Ambrosio y León Magno, lo expresaron de la manera más elocuente y precisa.

San Ambrosio exclama en su Liturgia de Navidad:
-¡Hoy celebramos el nacimiento de nuestra salvación! ¡Hoy hemos nacido todos los salvados!… Tiende su mirada más allá de la Iglesia, y felicita al mundo entero: -Hoy en Cristo, oh Dios, haces renacer a todo el mundo.

Y el Papa San León Magno, con su elegancia de siempre, dice también:
- ¿Sólo el nacimiento del Redentor? ¡También nuestro propio nacimiento! El nacimiento de Cristo es el nacimiento de todo el pueblo cristiano. Cada uno de los cristianos nace en este nacimiento de hoy.

Tiene razón la Iglesia al cantar en uno de los prefacios de Navidad: -De una humanidad vieja nace un pueblo nuevo y joven…
Porque el Hijo de Dios, al hacerse hombre, nos hace a todos los hombres hijos de Dios. El nacimiento de Jesucristo en Belén, es nuestro propio nacimiento a la vida celestial. Es nuestro cumpleaños también. ¡La enhorabuena a todos!…

Una felicitación de la que no es excluido nadie, desde el momento que todos somos llamados a la salvación. Ese mismo Papa de la antigüedad y Doctor de la Iglesia, San León Magno, felicita a todos con un párrafo que es célebre:
- ¡Felicitaciones, carísimos, porque ha nacido el Salvador! No cabe la tristeza cuando nace la vida. Si eres santo, ¡alégrate!, porque tienes encima tu premio. Si eres pecador, ¡alégrate!, porque se te ofrece el perdón. Si eres un pagano todavía, ¡alégrate!, porque eres llamado a la vida de Dios.

Una familia cristiana de Viena, a mitades del siglo dieciocho, celebró la Navidad de una manera singular. Aquel matrimonio tan bello recibía cada hijo como el mayor regalo de Dios. Apenas la esposa sentía los primeros síntomas, el esposo sacaba del armario los cirios de los niños anteriores y quedaban prendidos durante todo el rato que se prolongaba la función augusta del alumbramiento. Los cirios correspondían a los ángeles custodios de los hijos, que velaban este momento solemne. Cuando había llegado el bebé, se apagaban los cirios y se guardaban hasta que viniese otro vástago al hogar. En esta Navidad se prendieron nueve cirios. El primero se había hecho bastante corto, pues había alumbrado la estancia muchas veces anteriormente. El más alto, el prendido ahora por primera vez, correspondía a Clemente, el niño que venía entre las alegrías navideñas, bautizado a las pocas horas, y conocido hoy en la Iglesia como San Clemente María Hofbauer…

Este niño, que iba a ser un gran santo, es el símbolo de una realidad que se repite tantas veces en las familias cristianas. Con nuestra venida al mundo en el seno de la Iglesia, al recibir el Bautismo, repetimos todos el hecho de Belén. Cristo nace en un nuevo cristiano. Jesús y nosotros celebramos nuestro cumpleaños en el mismo día…

¡Felicidades a todos! ¡Felicidades!
Y que repitamos este cumpleaños, el de Jesús y nuestro, por muchas Navidades más….

P.García-Misionero Claretiano

Las cuatro velas

Sábado, Diciembre 19th, 2009

Cuatro Velas se estaban consumiendo tranquilamente.
El ambiente estaba tan silencioso que se podía oir el diálogo entre ellas.

La primera dice:
-Yo soy la paz
A pesar de mi Luz, las personas no consiguen mantenerme encendida.
Y disminuyendo su llama, se apagó totalmente.

La segunda dice:
Yo me llamo Fe!
Infelizmente soy superflua para las personas. Porque ellas no quieren saber de Dios, por eso no tiene sentido continuar quemándome.
Al terminar sus palabras, un viento se abatió sobre ella, y esta se apagó.

En voz baja y triste la tercera vela se manifestó:
¡Yo Soy el Amor!
No tengo mas fuerzas que quemar.
Las personas me dejan de lado porque solo consiguen manifestarme para ellas mismas; se olvidan hasta de aquéllos que están a su alrededor.
Y también se apagó.

De repente entró una niña y vió las tres velas apagadas
-¿Qué es esto? Ustedes deben estar encendidas y consumirse hasta el final.

Entonces la cuarta vela, hablo:
No tengas miedo niña, en cuanto yo esté encendida, podemos encender las otras velas.

Entonces la niña tomó la vela de la Esperanza y encendió nuevamente las que estaban apagadas.

¡Que la vela de la Esperanza nunca se apague dentro de nosotros!

Tristeza en la Navidad

Viernes, Diciembre 18th, 2009

Tristeza en la  Navidad… ¿Qué contradictorio, no?, si la navidad es época de felicidad , de encuentro, de gozo, de paz, de solidaridad, de amor……

Pero lamentablemente para mucha gente es así, se sienten tristes en la navidad.

Porque tal vez están solos en sus casas, en una cama de hospital, en un asilo de ancianos, de guardia en un puesto de trabajo lejos de su familia, o simplemente solos sin familia……

Tal vez para ellos el 24 sea una noche más… noche de acostarse temprano… mirando por la ventana la felicidad de los demás, noche de más bullicio, noche de bocinas de autos que ríen sin cesar… noches que además tienen ese vacío en algún lugar del alma.

A todos ellos les digo rotundamente que NOOOOOO!!!… que NO es así.  Que no debemos permitirnos que sea una noche más.

Debemos atrevernos a encontrar la navidad dentro de nosotras, sí.. dentro nuestro, porque es allí donde esta ¡!!!!!

Muchos podrán decir ¿Cómo?, ¿De que manera?, es imposible!!!!!!!!…

Entonces les propongo lo siguiente:

* Pongámonos nuestra mejor ropa, mirémonos al espejo porque allí esta uno los invitados de esta noche…

*Invitemos ahora al recuerdo más lindo de la infancia, busquemos en ese cajón olvidado la carpetita que nos tejió la abuela, aquellas figuritas del álbum con brillantina, la revista de historietas que quedó por ahí…

*Luego invitemos al recuerdo de ese amigo imborrable, la foto que nos sacamos juntos, la carta que alguna vez nos escribió, ese regalo que nos hizo, las salidas a los bailes del 24 después de saludar a la familia…

*Invitemos también al recuerdo de los familiares que ya no están, aquellos con los cuales compartíamos esas largas mesas navideñas, que a la hora de descorchar las botellas nos tapamos para que nos caiga encima el corcho y escuchar el grito de todos “¡será el próximo en casarse!!!!!”…

*Y por ultimo invitemos al “espíritu de la navidad”, ese deseo de paz y amor que todos llevamos dentro, para que cuando lleguen las 12 abracemos fuertemente esos recuerdos, demos un beso a la ausencia y como dijo Arjona “ realmente no estoy tan solo, quien te dijo que te fuiste?, si cargaste con el cuerpo , pero no con el recuerdo”.

Por ello a quienes esta navidad sienten la soledad, les propongo cargarnos de recuerdos, y tal vez si se animan… solo tal vez… escribir sobre ellos…

Y desde hoy no se olviden que yo también esteré en su recuerdo con este mensaje y Uds. En el mío… ya somos dos… entonces ya no estamos solas.

¡Feliz navidad para todos!

nbas

La llegada del Mesías

Miércoles, Diciembre 16th, 2009

“Hace muchos, muchos años, en un lugar muy lejano de nuestra casa, vivía una chica que se llamaba María.  María vivía con su mamá, Ana y su papá Joaquín.  A María le gustaba pasear, conversar con las amigas y ayudar a su mamá.  Cerca de la casa de María vivía José. José era carpintero. María y José se querían mucho y se iban a casar.  Una tarde, mientras María paseaba por el jardín, apareció un ángel con un mensaje de Dios.

María –dijo el ángel que se llamaba Gabriel-, Dios te eligió para ser la mamá de Jesús.
   
María saltó de alegría por esta gran noticia.

María y José se casaron y vivían tranquilos, hasta que recibieron otra noticia: tendrían que hacer un largo viaje hasta un pueblito llamado Belén. José consiguió un burrito para que María, que estaba embarazada, viajara más tranquila.

Llegaron de noche a Belén y comenzaron a buscar un lugar para dormir. José golpeaba las puertas de las casas y hoteles y decía:

- ¿No habrá un lugar para nosotros? Mi mujer está por tener un hijo y necesitamos un lugarcito para pasar la noche.

Todo estaba ocupado. Entonces, María y José se fueron a un pesebre. El pesebre era el lugar donde estaban los animales. Pero, José lo limpió y colocó pajitas limpias y sábanas blancas para que María se acostara.

Así, esa noche, en medio de la oscuridad, se escuchó un llanto. Era el llanto de Jesús que acababa de nacer. Sobre el pesebre brillaba una gran luz. Era una hermosa estrella. Los ángeles avisaron a los pastores que había nacido Jesús. Los pastores fueron a visitarlo y se arrodillaron frente a él. Después llegaron los reyes que, guiados por la estrella, encontraron el lugar donde había nacido el Niño Dios. Todos juntos cantaron y dieron gracias a Dios”.

**********

Reflexión:

* Navidad no es la fiesta de los regalos y la compra, de banquetes y grandes gastos, sino la fiesta de los pobres y los sencillos.

*La primera Navidad fue la Navidad de unos pobres, María y José, que no hallaron lugar en la posada del pueblo de Belén y tuvieron que ocupar un lugar deshabitado para que naciera el Niño Jesús.

Lucas 2,7

* Navidad es la fiesta de los pobres, de los pastores que guardaban el rebaño de noche a quienes se anunció en primer lugar la gran noticia de que había nacido el Salvador en Belén.

Lucas 2, 8-20

*Navidad es la fiesta de un Dios que se hace niño, pobre, que entra en nuestro mundo sin poder ni riqueza, débil, frágil, pequeño, para que nadie se asuste de él.

Por esto la celebración cristiana de Navidad que cada año recordamos ha de ser la fiesta de la solidaridad, del amor a los pequeños, del compartir, de comenzar a vivir la vida con ojos de niño, de confiar en Dios que no olvida a su pueblo.

Los últimos cinco minutos

Miércoles, Diciembre 9th, 2009

Si te levantas por la mañana tan agotada como cuando te acostaste la noche anterior, intenta recordar en qué estabas pensando los últimos cinco minutos antes de dormirte. Lo que pienses durante esos cinco minutos, va a impactar tu dormir y esto determinará cómo será el próximo día.

Cuando duermes, tu percepción consciente descansa, pero tu mente inconsciente permanece activa. Los sicólogos se refieren al subconsciente como el subdirector auxiliar de la vida. Cuando la mente consciente está fuera de acción, la subconsciente asume el control. El subconsciente cumple con las órdenes que recibe, aún cuando no estés al tanto de ello.

Por ejemplo, si los últimos minutos antes de dormir los inviertes preocupándote, el subconsciente graba este sentir, lo cataloga como temor y entonces actúa como si fuera realidad. Como resultado, los músculos permanecen en tensión, los nervios están de punta y los órganos del cuerpo se alteran, lo que significa que el cuerpo no está descansando en realidad.

Sin embargo, si esos últimos minutos son invertidos en contemplar una gran idea, un verso inspirador o un pensamiento calmado y alentador, el sistema nervioso interpretará: “Todo anda bien”, y pondrá el cuerpo en un estado de relajamiento y paz. Esto te ayuda a despertar estimulada, fortalecida y confiada.

Muchos de los días que comienzan mal, se deben a la noche anterior, a esos últimos cinco minutos críticos de pensamientos consciente. Tú puedes afectar tu mente consciente con ideas saludables y positivas y preparar así el camino para una noche de verdadero descanso, si meditas en la Palabra de Dios al retirarte a dormir.

d/a

El silencio del alma

Sábado, Noviembre 28th, 2009

En el silencio de tu alma se esconden los más bellos secretos  de tu corazón.
El silencio no es la ausencia de sonidos, es un estado  tranquilo en el que puedes oír lo que se mueve en tu interior con mayor claridad.

En silencio se descubren maravillosas, conversaciones que la palabra sería incapaz de pronunciar.
En el trabajo callado y tranquilo los dones de las personas se  hacen visibles.
La palabra, cuando es clara y sincera, nos acerca a los demás,  nos ayuda a darnos a conocer, nos muestra lo que los demás  piensan y viven… el silencio es el mayor grado de comunicación  que podemos conseguir con un ser humano.

Ábreme el cofre sagrado de tu silencio, comparte conmigo desde  lo que eres, desde lo que vives, desde lo que lloras y desde  donde te alegras…sin palabras.
Entraré de puntillas, sin hacer ruido, para no romper la  hermosura que me ofreces a través de tu silencio…

El silencio es el mayor grado de comunicación.

nbas
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Anónimos con el Autismo

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Anominos con el autismo

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