Es la mejor forma de enseñar y liderar,
aunque demore para que se vea el efecto.

Ser un ejemplo ante los demás
implica una serie de responsabilidades
y es paso obligatorio para ser un líder.

Sin embargo, no es imponer un estilo
o una forma de pensar.
Simplemente es SER y dejar que los otros
tengan una perspectiva de vida enriquecida
con tu experiencia.