Después de todo es Navidad (2)
/… es la noche más ocupada de todas para mí? Hoy no hay tiempo para atender visitantes.
- ¿Acaso tú me entiendes?
- ¡Jo jo jo pero claro que te entiendo! ¡yo soy papá Noel y entiendo el lenguaje de los animalitos, los insectos, los humanos y hasta las plantas! ¡jo jo jo! Pero ahora debes regresar a casa cachorro.
Entonces papá Noel sacó una campanita dorada de su bolsillo y la hizo repicar tres veces, y como acto de magia apareció Bombón, uno de sus duendecillos ayudantes.
- Bombón hazme el favor de llevar a este perrito de regreso a su casa.
- ¡En el acto!
- ¡No! –ladraba con toda su fuerza Baguette– mientras corría como loco de arriba a abajo, de izquierda a derecha y en círculos hasta que se mareó y chocó contra el inmenso pino que adornaba el pueblecito de papá Noel haciendo que con el golpe se cayera la brillante estrella que alumbraba la punta y quebrándose en mil pedacitos
-¡Cosa más rara! –decía Bombón– ¡jamás en mi vida había visto un cachorro tan travieso!
- ¡Jo jo jo! ¡ahora recuerdo! Tú eres el cachorrito que recogió Beca y si la memoria no me falla te comiste sus libros del colegio, dejaste sin calcetines a toda la familia, mordisqueaste el bastón de la abuela, no te dejas bañar, le ladras hasta a las hormigas, te robaste una galleta de la mesa cuando nadie te veía y … ¡haces muy feliz a toda tu familia! ¡jo jo jo!
Lo siento –decía el perrito– no es mi intención ser así … Beca dice que no soy travieso, que sólo soy demasiado entusiasta … simplemente no lo puedo evitar, lamento haber roto tu estrella, pero si me acompañas a mi casa quizá la abuela tenga otra para ti en su baúl.
- ¡Jo jo jo! La estrella no me preocupa pequeño, Bombón lo arreglará en un santiamén … pero ¿porqué no quieres ir a casa?
- Bueno … ya que estoy aquí quisiera que me respondieras algo muy importante primero.
- ¡No, no, no! –refunfuñó Bombón mientras subía una larga escalera con otra estrella en las manitas– ¡papá Noel no puede responder preguntas hoy! ¿qué no sabes que mañana es Navidad?
- ¡Eso! Yo no sé qué es Navidad.
- ¡Jo jo jo! No seas gruñón Bombón, siempre hay tiempo para responder ésa pregunta, después de todo ¡es Navidad jo jo jo! Verás pequeño –comenzó papá Noel mientras decenas de duendecitos acomodaban inmensas cantidades de regalos en su trineo y otros tantos alistaban a los enormes renos– hace muchos, muchos, muchos años, en una fría noche invernal una mujer dio a luz a un hermoso bebé en un humilde pesebre; aquel bebé era sumamente especial, era el niño Dios, aquel que vino a alumbrarnos con su amor y a darnos a todos y cada uno de nosotros una nueva oportunidad de vivir en paz y armonía, y cada año desde entonces lo recordamos en esta fecha, Navidad, que quiere decir nacimiento, y así celebramos el nacimiento del niño Dios con suma alegría, regalos y en la compañía de nuestros seres queridos.
Después de escuchar aquella historia Baguette se puso triste, bajó sus orejitas y desenroscó su colita mientras suspiraba hondamente.
- ¿Y ahora que te pasa? –decía intrigado papá Noel–
- Es que –sollozaba Baguette–mi familia ha sido muy buena conmigo, aunque soy travieso, hasta me compraron un regalo … y yo… yo no tengo nada que darles.
- ¡Jo jo jo! Pero la Navidad no se trata de regalos y fiestas, ni canciones y dulces, además el mejor regalo que puedes darles es tu cariño, yo he visto como acompañas a la abuela cuando está enferma en cama y como te preocupas cuando ya es muy tarde y papá Varun aún no llega de trabajar y como recibes con tanta alegría a Beca y Bruno cuando llegan del colegio, y como los haces reír e incluso ayudas a mamá Brida a hacer hoyos en el jardín para que plante ésas rosas que tanto le gustan. El mejor regalo de todos Baguette, no se puede comprar, el cariño es más valioso que cualquier otra cosa, ahora sube a mi trineo para llevarte a casa, con tu familia, donde perteneces.
Y, así, papá Noel y Baguette se enfilaron hacia el cielo y cuando llegaron a su casa papá Noel dejó al cachorro y regalos para todos, incluso uno de parte de Baguette.
- ¿ Y qué regalo es ése papá Noel?
- ¡Jo jo jo! Uno muy importante perrito ¡calcetines nuevos para todos! ¡jo jo jo! Ahora regresa a tu camita.
- ¡Pero papá Noel! ¡Se te olvidan tus galletas!
- ¡Jo jo jo es cierto! –mientras papá Noel bebía la leche, Baguette miraba el plato de galletas con suma atención–
- ¿Me das una?
- ¡Jo jo jo! Porqué no, después de todo ¡es Navidad! ¡jo jo jo!
Cuando terminaron de comer, papá Noel subió a su trineo diciendo:
-”¡feliz Navidad! ¡y paz en la tierra a los hombres … y cachorros de buena voluntad! ¡jo jo jo! ¡feliz Navidad!
A la mañana siguiente, cuando la familia bajó para abrir sus regalos notaron a Baguette profundamente dormido bajo el árbol al lado de una esfera rota, trocitos de galletas y una caja llena de calcetines … ¡sin mordisquear!
- ¿Y ésos calcetines?-preguntaba papá Varun-
- ¡Seguro es el regalo de Baguette! –dijeron todos–mientras abrazaban a su cachorro travieso y él los llenaba de húmedos y escurridizos besos.
¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
D/A










