Calendario
marzo 2009
L M X J V S D
« feb   abr »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  
Bitacoras.com
Sigueme en Twitter

Archive for marzo, 2009

El secreto para lograr amor y felicidad

Martes, marzo 31st, 2009

¿Cuál es el secreto para que logres el amor y la felicidad?
Si quieres felicidad, dale felicidad a otros; si quieres amor, aprende a amar a los demás;
si quieres atención y aprecio, aprende a dar atención y aprecio; si quieres abundancia material, ayuda a otros a tener abundancia.

De hecho, la manera más fácil de obtener lo que quieres es ayudando a otros a obtener lo que quieren. Este principio opera para individuo, corporaciones, sociedades y naciones.
Si quieres ser bendecido con todas las cosas buenas en la vida, aprende a bendecir silenciosamente a todos con las cosas buenas en la vida.

Hasta pensar en dar, pensar en bendecir, o una simple oración tiene el poder de influir a los demás. El pensamiento tiene el poder de transformación.
Cuando aprendes a dar aquello que buscas, activas y montas la coreografía de la danza con movimientos exquisitos, energéticos y vitales que constituyen el eterno palpitar de la vida.
La mejor manera de poner en operación la Ley del Dar y poner todo el proceso en circulación es tomar la decisión de que en cualquier momento que entres en contacto con otra persona le darás algo.
No tiene que ser algo material; puede ser una flor, un cumplido o una oración, de hecho, las formas más poderosas de dar no son materiales.
Los regalos de cuidados, atención, afecto, aprecio y amor son algunos de los regalos más preciosos que puedes dar, y no cuestan nada.

Cuando conoces a alguien, puedes silenciosamente enviarle una bendición, deseándole felicidad, alegría y dicha. Esta manera de dar silenciosamente es muy poderosa.

Podrías decir “¿Cómo puedo darles a otros en este momento cuando no tengo suficiente para mi”? Puedes llevar una flor. Puedes llevar una tarjeta que diga algo sobre los sentimientos que tienes por esa persona a la que estás visitando. Puedes llevarle un cumplido. Puedes llevarle una oración.

Toma la decisión de dar a dondequiera que vayas, a quien sea que visites o veas. Siempre y cuando estés dando, estarás recibiendo. Entre más das, adquirirás más confianza en los efectos milagrosos de esta ley.
Al recibir más, tu habilidad de dar más también aumentará.

Deepak Chopra

Nasrudin y el huevo

Lunes, marzo 30th, 2009

 Cierta mañana Nasrudin – el gran místico sufí que siempre fingía ser loco – envolvió un huevo en un pañuelo, se fue al medio de la plaza de su ciudad y llamó a los que pasaban por allí.
     - ¡Hoy tendremos un importante concurso! – dijo – ¡Quien descubra lo que está envuelto en este pañuelo, recibirá de regalo el huevo que está dentro!
     Las personas se miraron, intrigadas, y respondieron:
     -¿Cómo podemos saberlo? ¡Ninguno de nosotros es adivino!
     Nasrudin insistió:
     - Lo que está en este pañuelo tiene un centro que es amarillo como una yema, rodeado de un líquido del color de la clara, que a su vez está contenido dentro de una cáscara que se rompe fácilmente. Es un símbolo de fertilidad, y nos recuerda a los pájaros que vuelan hacia sus nidos, Entonces, ¿quién puede decirme lo que está escondido?
     Todos los habitantes pensaban que Nasrudin tenía en sus manos un huevo, pero la respuesta era tan obvia que nadie quiso pasar vergüenza delante de los otros.
      ¿Y si no fuese un huevo, sino algo muy importante, producto de la fértil imaginación mística de los sufis? Un centro amarillo podía significar algo del sol, el líquido a su alrededor tal vez fuese algún preparado de alquimia. No, aquel loco estaba queriendo que alguien hiciera el ridículo.
     Nasrudin preguntó dos veces más y nadie se arriesgó a decir algo impropio.
     Entonces él abrió el pañuelo y mostró a todos el huevo.
     - Todos vosotros sabíais la respuesta – afirmó – y nadie osó traducirla en palabras.
     Así es la vida de aquellos que no tienen el valor de arriesgarse: las soluciones nos son dadas generosamente por Dios, pero estas personas siempre buscan explicaciones más complicadas, y terminan no haciendo nada.

Paulo Coelho

Notas de anatomía

Domingo, marzo 29th, 2009

Que los PIES te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque la felicidad son
sólo puntos en el mapa de la vida, y el verdadero disfrute está en buscarlos.

Que los OJOS reconozcan la diferencia entre un colibrí y el vuelo que lo sostiene.
Aunque se detenga, seguirá siendo un colibrí, y es conveniente que lo sepas, para que no confundas el sol con la luz, ni el cielo con la voz que lo nombra.

Que las MANOS se tiendan generosas en el dar y agradecidas en el recibir, y que su gesto más frecuente sea la caricia para reconfortar a los que te rodean.

Que el OÍDO sea tan fiel a la hora del reproche, como debe serlo a la hora del halago,
para que puedas mantener el equilibrio en cualquier circunstancia.

Que las RODILLAS te sostengan con firmeza a la altura de tus sueños y se aflojen mansamente cuando llegue el tiempo del descanso.

Que la ESPALDA sea tu mejor soporte y no la carga más pesada.

Que la BOCA refleje la sonrisa que hay adentro, para que sea una ventana del alma y no la vidriera de los dientes.

Que los DIENTES te sirvan para aprovechar mejor el alimento, y no para conseguir la tajada más grande en desmedro de los otros.

Que la LENGUA encuentre las palabras más exactas para expresarte sin que te malinterpreten.

Que las UÑAS crezcan con lo suficiente para protegerte, sin necesidad de lastimar a nadie.

Que la PIEL te sirva de puente y no de valla.

Que el PELO le de abrigo a tus ideas, que siempre adornan más que un buen peinado.

Que los BRAZOS sean la cuna de los abrazos y no camisa de fuerza para nadie.

Que el CORAZÓN toque su música con amor, para que tu vida sea un paso del Universo hacia adelante.

Desconozco el autor

Como hacer feliz a alguien

Domingo, marzo 29th, 2009

Dale un beso. Un abrazo.
Da un paso en su dirección…
Aproxímate sin ceremonias.
Dale un poco de tu calor. Da tu sentimiento.
Siéntate bien cerca , deja pasar el tiempo y quédate.
Algún tiempo o mucho tiempo.
No cuentes las horas que das.
Aprende a dejar de lado la superficialidad.
Sueña el sueño, sin dudar.
Deja la risa salir. Libera una inmensa sonrisa.
Rasga el preconcepto.
Mira a los ojos, siempre!
Apunta un defecto con delicadeza.
Respeta una lágrima, o mil.
Escucha una historia o muchas , con atención.
Escribe una carta y envíasela a esa persona.
Irradia simplicidad, simpatía, energía.
No esperes ser solicitado, haz un favor.
Conversa sobre cosas serias o tonterías.
Cuenta un cuento, sin olvidarte de las hadas y los duendes.
Encuentra gracia. Todas las cosas la tienen.
No invadas sus silencios, tienen un porqué.
Ayuda a resolver un problema.
Pregúntale a menudo:
¿Porqué? ¿Cómo estás? ¿Cómo ha sido hoy tu día?
¿Qué has hecho de bueno? ¿Qué hay de nuevo? ¿Necesitas algo?
Y presta atención.
Sugiere un paseo.
Un buen libro, una buena música, o mismo un programa de televisión.
Aprende a compartir algo, aunque no sea de tu agrado.
Di de vez en cuando: Disculpa, muchas gracias.
No tiene importancia. Qué hay para hacer?
Date a tí misma una oportunidad, intenta, de alguna manera.
Disfruta viendo al otro disfrutar.
No te olvides de lo gratificante que es dar.
Y no te asombres tanto si la persona más feliz en todo este cuento…eres TU !!!

Desconozco el autor

La Hora del Planeta 2009

Viernes, marzo 27th, 2009
Deseando aportar un granito de arena en la prevención del cambio climático, me uno a ésta iniciativa de “La Hora del Planeta”. . .

El próximo 28 de marzo, a las 20:30, tienes una cita con el Planeta para demostrar que la lucha contra el Cambio Climático es posible… (continuar con la información)

Una pequeña enseñanza

Jueves, marzo 26th, 2009

Recientemente una profesora aún muy joven, que viajó de Polonia a Brasil, impartió un seminario y, con mucha lucidez, aportó puntos importantes para la reflexión de su auditorio.
Ella dijo lo siguiente:

Ya viví lo suficiente para presenciar tres períodos distintos en el comportamiento de las personas“.

El primero lo viví en la infancia, cuando aprendí de mis padres que era preciso ser.
Ser honesta, ser educada, ser digna, ser respetuosa, ser amiga, ser leal…

Algunas décadas más tarde, fui testigo de la fase del tener.
Era preciso tener
Tener
buena apariencia, tener dinero, tener status, tener cosas, tener y tener

En la actualidad, estoy presenciando la fase del “haz-de-cuenta“.

Analizando este punto de vista, llegaremos a la conclusión de que hoy, muchas personas hacen de cuenta que todo está bien.

* Padres hacen de cuenta que educan.
* Profesores hacen de cuenta que enseñan.
* Alumnos hacen de cuenta que aprenden.
* Profesionales hacen de cuenta que son competentes.
* Gobernantes hacen de cuenta que se preocupan con el pueblo, y hay pueblos que hacen de cuenta que lo creen.
* Personas hacen de cuenta que son honestas.
* Líderes religiosos que se hacen pasar por representantes de Dios, y fieles que hacen de cuenta que tienen fe.
* Enfermos hacen de cuenta que tienen salud.
* Maleantes hacen de cuenta que son dignos.
* Y la justicia hace de cuenta que es imparcial.
* Traficantes se hacen pasar por ciudadanos de bien y consumidores de drogas hacen de cuenta que no contribuyen con ese mercado del crimen.
* Padres que hacen de cuenta que no saben que sus hijos usan drogas, que se prostituyen, que se están matando poco a poco e hijos que hacen de cuenta que no saben que sus padres saben.
* Corruptos se hacen pasar por idealistas y terroristas hacen de cuenta que son justicieros.
* Y la mayoría de la población hace de cuenta que todo está bien.

Pero una cosa es segura:

No podemos hacer de cuenta cuando nos miramos en el espejo de la propia conciencia.

Podemos inclusive encontrar disculpas para explicar nuestros haz-de-cuenta, pero no los justificamos.

Es importante resaltar, sin embargo, que esa representación de cada día, ese haz-de-cuenta causa perjuicios para aquellos que echan mano de este tipo de comportamiento.

La persona que actúa así termina confundiéndose a sí misma y cayendo en un vacío, pues ni ella misma sabe de hecho quien es y acaba traicionándose en algún momento.

Y esto es extremadamente extenuante y desgastante.

Raras personas son realmente auténticas.

Por eso se destacan en los ambientes en que se mueven.

Son aquellas que no representan, apenas son lo que son, sin hacer de cuenta.

Son profesionales éticos y competentes, amigos leales, padres celosos en la educación de sus hijos, políticos honestos, religiosos fieles a las enseñanzas que imparten.

Son, en fin, personas no complicadas, de actitudes simples, pero coherentes y, sobre todo, fieles consigo mismas.

La persona que vive de apariencias o finge ser quien no es, corre serios riesgos de caer en la depresión. Esto es perfectamente comprensible por la batalla que traba consigo misma y el desgaste para mantener una realidad falsa.

Si es fácil engañar a los demás, es imposible engañar a la propia conciencia.

Por todas esas razones, vale la pena ser quien se es, aunque eso no le agrade a los demás.

Al final, no es a los demás que rendiremos cuentas de nuestras acciones, sino a nuestra conciencia y a Dios.

nbas

Algo para no olvidar

Jueves, marzo 26th, 2009

3 pensamientos para no olvidar en el sendero de tu diario vivir:

Da todo por quien ames.  Actitud, después de todo, es todo.

Jamás juzgues a alguien antes de tiempo.

Respeta a cada ser humano que conozcas, todos somos únicos e importantes.

Que tengas un lindo día, DTB

Carta del jefe indio Noah Sealth

Domingo, marzo 22nd, 2009

En el año 1854 el jefe indio Noah Sealth respondió de una forma muy especial a la propuesta del presidente Franklin Pierce para crear una reserva india y acabar con los enfrentamientos entre indios y blancos. Suponía el despojo de las tierras indias. En el año 1855 se firmó el tratado de Point Elliot, con el que se consumaba el despojo de las tierras a los nativos indios. Noah Sealth, con su respuesta al presidente, creó el primer manifiesto en defensa del medio ambiente y la naturaleza que ha perdurado en el tiempo. El jefe indio murió el 7 de junio de 1866 a la edad de 80 años.

Su memoria ha quedado en el tiempo y sus palabras continúan vigentes y se expresó así.

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida. Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor delas aguas ¿Cómo podrían ustedes comprarlos?

Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos por las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esa bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y así mismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; estos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.

Por todo ello cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.

El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino, también, representa la sangre de nuestros antepasados. Si le vendemos nuestra tierra deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes.

El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con la que se trata a un hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga, y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa, tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o piedras de colores. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solo un desierto.

No se, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola visita de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizá sea por que el piel roja es un salvaje y no comprende nada.
No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizá también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido solo parece insultar nuestros oídos. Y después de todo, ¿para que sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras no las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.

El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al olor. Pero si les vendemos nuestras tierras, deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.

Por ello, consideramos su oferta de comprar nuestras tierras y si decidimos aceptarla yo pondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudrirse en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo, al que nosotros solo matamos para sobrevivir.
¿Qué sería del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que suceda a los animales también le sucederá al hombre, todo va enlazado.

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra esta enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre; y que todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a si mismos.
Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra.
Esto sabemos: todo va enlazado, como la sangre que une una familia. Todo va enlazado.
Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él solo es un hijo. Lo que hace con la trama se los hace a si mismo.

Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizá seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra algún día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece, lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan, pero no es así. El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El, y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirán, quizá antes que las demás tribus. Contaminan sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.

Pero ustedes caminaran hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios que os trajo a esta tierra y que, por algún designio especial, les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia.

http://www.enbuenasmanos.com

Recordando

Miércoles, marzo 18th, 2009

Aunque han pasado muchos años, nunca he olvidado a aquellos encantadores hermanos gemelos, mis amigos gordos de la escuela que ya no sé de ellos.

Doménico, era juguetón, bromista, risueño, nuestro Gordo Alegre. En cambio, César, era callado, melancólico, solitario, nuestro Gordo Triste.

A donde iba el Gordo Alegre, atrás de él, siempre lo seguía el Gordo Triste.

Al Gordo Alegre le encantaba el fútbol. Todas las tardes, a la hora de salir de la escuela, corríamos con él hacia un parque inmenso para jugar emocionantes partidos hasta el anochecer. Y por supuesto, detrás de nosotros, corría pesadamente el Gordo Triste.

-¡Al arco los gordos!- gritábamos y el Gordo Alegre, que era un excelente arquero, hacía su arco con dos piedras grandes y prometía que nadie le haría un gol.

-¡Tapa en el otro arco!- siempre le decía al Gordo Triste. Pero él nunca tapaba. Prefería sentarse en una banquita y ver, en silencio, lo bien que tapaba su hermano.

¡Y cómo tapaba Doménico! . Con sus buenos reflejos, qué bien se las arreglaba para atajar tremendos cañonazos y cabezazos, tiros libres y penales. Apenas le hacían uno que otro gol cuando ya estaba demasiado cansado.

Pero un día, ya no quiso ser arquero. Soñaba con ser delantero y anotar muchos goles. Pero con los 100 kilos que pesaba, era muy difícil.
Entonces, decidió bajar de peso.

-No, Mami. Solo quiero dos panes. Desde ahora bajaré de peso- le dijo a su madre cuando ella le sirvió los 10 panes que todos los días se comía. Ella se asombró y lo felicitó por su decisión.

Dejó de comer hamburguesas, pizzas, mantequilla, tamales, dulces y otras cosas que hacían engordar. Y en su lugar, comía más verduras y frutas. Y mucha agua mineral en vez de gaseosas.

- Tú también has lo mismo, César- le decía la madre al Gordo Triste. Pero él, sin oir consejos, se iba silencioso y cabizbajo a su cuarto.

Al ver que Doménico bajaba de peso poco a poco, se preocupó de que pronto sería el único gordo del colegio y ya no sentiría la calurosa compañía de la gordura del Gordo Alegre.
A los pocos meses, Doménico ya no era nuestro Gordo Alegre. Lucía esbelto y podía correr más que antes. Entonces, empezó a jugar de delantero y anotaba muchos goles con gran destreza y agilidad. Con sus fenomenales goles, se volvió en la estrella y héroe de nuestro salón en los campeonatos del colegio.

-¡Tres hurras por Doménico, Jiji, rráaa, jiji, rráaa, jiji, rráaa!- coreábamos mientras lo cargábamos en hombros en las tardes victoriosas.

¿Y el Gordo Triste? ¡Oh, pobrecito nuestro Gordo Triste! César se tornó más triste que nunca. Cuando corríamos con Doménico hacia el parque, ya él no podía alcanzarnos. Se quedaba muy pero muy detrás de nosotros.

A las pocas semanas, cuando llegaron las vacaciones, César empezó a sentirse terriblemente sólo ya que Doménico paraba jugando por equipos de otros barrios.
El Gordo Triste ya no quería salir a ninguna parte. Se la pasaba armando rompecabezas en su cuarto y observando a las hormigas que trepaban las paredes.

Hasta el apetito perdió.
-¿Qué tienes, hijo, que no has probado ni un bocado?- le decía su preocupada madre, al ver que había dejado toda la sopa y el arroz con pato que tanto le gustaba. Pero el Gordo Triste, sin responder, como siempre, se refugiaba pensativo en su cuarto, extrañando al hermano ausente que casi no lo veía en casa.

Hasta que un día la madre le contó a Doménico lo que estaba pasando con César. Presuroso, Doménico fue a buscar al Gordo Triste a su cuarto pero no lo encontró. Fue al lavadero, al baño, a la cocina, al corredor, al jardín y nada. Entonces, lo encontró hablando de su mala suerte a los patos y gallinas en el corral que estaba detrás de la casa.

-Hermanito- le dijo Doménico y lo abrazó.
El Gordo Triste rompió a llorar largamente.

-¿Por qué me has dejado sólo?- balbuceaba, quejándose de sus penas, que ahora ya nadie lo defiende cuando lo molestan por las calles por ser el único gordo.

-Perdóname, hermanito. Pronto, nunca más estarás sólo- dijo Doménico, secándose las lágrimas que no pudo evitar y prometiéndole mil cosas y llevándolo a la mesa para almorzar juntos.

Desde entonces, Doménico decidió volverse gordo como antes. Comía muchos dulces, tamales, mantequilla, pizzas y hamburguesas. Y no uno sino diez panes. Y muchas gaseosas.
Y cuando volvimos a la escuela, Doménico ya era otra vez nuestro Gordo Alegre, para alegría del Gordo Triste.

A donde iba el Gordo Alegre, el Gordo Triste lo seguía más contento que nunca.
-¡Al Arco los gordos!- gritábamos como siempre al llegar al parque. El Gordo Triste, un poquito menos triste que antes, entonces nos prometía que pronto se prepararía para tapar.
De vuelta en el arco, el Gordo Alegre, como antes, atajaba sensacionalmente los tremendos cañonazos que le disparábamos. El Gordo Triste, como nunca, esbozaba una leve sonrisa y hasta aplaudía lo bien que tapaba su hermano.

Después de cada partido, con los uniformes embarrados y los zapatillas desbaratadas, todos volvíamos a nuestras casas con las piernas y las cinturas adoloridas. Los vencedores, orgullosos, con los pechos henchidos de la paliza que le dieron al equipo rival, y los perdedores, refunfuñando y jurando cobrarse la revancha para el día siguiente.

Y a mí, cómo me gustaba ver a los inolvidables Gordos alejándose con sus traviesas siluetas robustas por el puentecito que conducía a su hogar. Brincando abrazados y felices en su fraternal gordura, hasta desaparecer ambos por los horizontes rojizos de las tardes ancianas.

Me lo envio una amiga y se los comparto

Cómo actuar

Miércoles, marzo 18th, 2009

Siempre crecí escuchando decir:

“Quien es buen hijo, es buen esposo y buen padre”, en estos momentos me pregunto cuan cierta es esta frase, toda mi vida traté y trato de ser buena hija, traté de ser buena esposa y trato de ser buena madre, pero en estos momentos creo no soy ninguna de las 3 cosas, ni buena hija, no fui buena esposa ya que mi esposo se fue luego de 11 años de casados, me dedique todos estos años en dar todo mi amor, educar bien y completamente sola a mis hijas, viví para ellas a veces pienso lo logre, pero también dudo de haberlo hecho.
Dentro de mis escasas posibilidades trato de darle lo mejor y atender bien a mi madre, pero se que no lo logro, cada que digo algo no entienden lo que quiero decir, … podría aplicar el dicho: “No hay palabra mal dicha sino mal entendida”, pero creo no es así, se que muchas veces soy extremista, si el médico me da una indicación trato de cumplirla al pie de la letra, dar la medicina indicada a la hora indicada, la dieta que me dicen que de, para mi eso debe ser así, pero quizás este errada ya que solo veo mala cara y me dicen el médico esta mal, no es buen médico, tu crees es buen médico porque dice, receta o indica lo que tu quieres no lo yo quiero, a mi no me gusta ese médico, entonces cambio de médico y me vuelve a decir e indicar haga lo mismo que el anterior y nuevamente el mismo reclamo no me gusta ese médico el no sabe, digo yo estoy actuando mal? La verdad no se que hacer ni que actitud tomar, muchas veces digo calladita me veo mas bonita, mejor no hablo, no digo nada, pero no puedo no esta en mi naturaleza, con mis hijas muchas veces les digo esta bien no hablo, no digo nada y he permanecido callada por mas de 15 días sin decir ninguna palabra, pero con mi madre no puedo, tengo que decir algo sino ella se siente ofendida y me dice que no volverá a mi casa, eso me duele mucho, aunque también pienso, cuando me quede sola con mis hijas pequeñas, le pedí se viniera a vivir con nosotras y me dijo que no que ella tenía su casa y su vida en su ciudad con mis hermanos, pero cada que estaba delicada de salud, le pedía por favor venga para cuidarla ya que no podía ir por los estudios de mis hijas, ella venía, la cuidaba y cuando ya se encontraba bien regresaba a su casa al lado de mis hermanos, pero siempre fue así, se sentía mejor, recupera y se iba de nuestro lado, enfermaba, regresaba a que la cuide y la lleve al médico, en fin así es la vida.
Pienso que el deber de una hija es atender a sus padres no me quejo lo hago con el mayor gusto, pero a veces ya no puedo mas, me siento incomprendida, si necesita una operación trato de ir a todo lugar y conseguir la operen, si sale algo mal, la cuido día y noche, corro de un lugar a otro y estoy pendiente de todo, pero al final la culpable soy yo porque no elegí buen médico y la operación se complico, lo acepto callada no digo nada… Pero todo tiene un límite, mis fuerzas ya no dan para más, es que soy mala hija??
Muchas veces me encuentro entre la espada y la pared, por cuestiones religiosas a veces mi madre intercambia palabras con una de mis hijas, y me dice: ya no regreso mas a tu casa no sabes criar a tu hija, y mi hija me dice ella sabe mis ideas religiosas por qué me insiste en el tema si sabe me molesta? tu la defiendes mas a ella que ami, y la verdad yo no se que hacer, las quiero a las dos, y se que cada una tiene la razón de acuerdo a su modo de pensar, por qué me presionan???, OH Dios ilumíname no se que hacer, a veces la situación económica no es buena, soy madre y padre para mis hijas, tuve que dejar el trabajo fijo que tenía por atender a mi madre cuando salio mal de una operación y casi se me va, ahora trabajo independientemente en casa, ahorro para ir al médico porque se que tengo que hacerlo, el tiempo pasa y se me complica mas la enfermedad que padezco, pero cuando estoy pensando en sacar cita, ocurre que mamá se enferma y ese dinero es para llevarla al médico (que no le gusta y buscar otro que le guste, que este si que este no), la medicina, las terapias de rehabilitación en fin, solo me gustaría saber si es a la única persona a la que le ocurre esto, o es que otras personas también pasan por lo mismo que yo.
Nunca me queje con nadie, ni comente los problemas de mi hogar, cuando mi ex esposo se fué de casa pararon dias para animarme a comunicarle a mi familia, jamás digo si me duele algo, o tengo algún problema, siempre actuo sola, me juré a mi misma nunca decir lo que me ocurría, si tengo algún problema me lo guardo para mi, no se lo digo a nadie, siempre mostrar una sonrisa en la cara, siempre estoy sonriente y alegre, llevando palabras de alegría y consuelo a quien lo necesita, como quien dice la vida de un payaso, hacer sonreir a los demas mientras por dentro tu corazón llora, cuando mi hija mayor tuvo que viajar por estudios, me decían a ti no te importa tu hija eres una madre desnaturalizada porque no lloraba delante de nadie, el dolor y la pena la llevo siempre por dentro, pero no puedo mas, que puedo decir soy católica, creo en Dios y en la Virgencita, y se que es pecado pensar en la muerte, pero, muchas veces pienso es mejor no estar acá, creo que así todos serán felices y no los incomodaré con mis opiniones, solo espero que mi hija menor termine su carrera y desaparecer, ojala tenga las fuerzas necesarias para hacerlo, ya falta poco, y nunca nadie sabrá si algún día tuve un dolor o una pena, pero hoy me duele mucho mas que otros días el alma, el dolor físico no me importa, lo que si me importa es el inmenso dolor espiritual que siento, quisiera que mi madre no sufriera, ser yo la que tenga los dolores que ella tiene, se puede decir que ya agote hasta el último recurso para evitarle el dolor que tiene, pero la medicina no le hace nada, la rehabilitación tampoco, cuando esta en la clínica charlando con el médico o con la terapista esta muy bien, sonríe, no se queja, pero apenas llegamos a casa empieza el dolor y las quejas que es mal médico, como dije antes trabajo en casa, cuando ella esta en su ciudad con mis hermanos y mi hija en la universidad, paso mis días trabajando acá en casa, pero no hablo con nadie, perdón estoy mintiendo…, si hablo con mis plantitas, con el espejo, con el televisor en fin, disculpen por comentarles esto en mi primera presentación, pero es como un alivio el poder escribir todo esto, no se si tendré el valor de enviarlo, siempre fuí la muñequita de mi ex, la que con orgullo presentaba en sociedad, pero en casa todo era diferente, no me interesa mi apariencia física, quizás el no ser como soy me haría mas feliz bien dicen; “la suerte de la fea la bonita la desea”, bueno espero no haberlos aburrido con todo esto, pero quise escribir lo que sentía en estos momentos, se que no es un grupo de terapia, pero mi amiga Fiat me dio la confianza de abrirme un lugarcito para poder expresar mis sentimientos y quizás recibir algún consejo de alguien que haya tenido la paciencia de leerme, muchas gracias Fiat, siempre estas a mi lado cuando mas te necesito, espero no defraudar la confianza en darme un pequeño espacio en este tu pequeño sendero.

Enlázame

Anónimos con el Autismo

Clikea el gráfico

Obsequio de Maite

Anominos con el autismo

******

Canonical URL by SEO No Duplicate WordPress Plugin

Canonical URL by SEO No Duplicate WordPress Plugin